La interrupción del suministro eléctrico y las fallas en telecomunicaciones afectan a miles de personas, mientras gremios advierten importantes pérdidas económicas.
Los efectos del sistema frontal no solo han provocado daños en infraestructura, sino también un fuerte impacto económico en la Región de Coquimbo. Según la Subsecretaría de Telecomunicaciones, cerca del 47% de las antenas de telefonía móvil permanecían fuera de servicio debido a los prolongados cortes de energía eléctrica.
La Cámara Nacional de Comercio estimó pérdidas de entre 20 y 25 millones de dólares para el comercio minorista durante los primeros días de la emergencia. Los establecimientos más afectados corresponden principalmente a almacenes, restaurantes, panaderías y farmacias independientes que perdieron mercadería y jornadas completas de funcionamiento.
Desde el sector agrícola, la Sociedad Nacional de Agricultura descartó un eventual desabastecimiento de alimentos y llamó a evitar aumentos especulativos en los precios, indicando que existen reservas suficientes de productos esenciales.
Mientras tanto, estimaciones preliminares sitúan los daños en el sector rural en torno a los 200 millones de dólares.
El 47% de las antenas de telefonía móvil de la Región de Coquimbo permanecían fuera de servicio producto de la emergencia.