Más de 150 milímetros de lluvia, 15 puntos con anegamientos y un amplio despliegue de equipos municipales marcaron una semana de intenso trabajo preventivo en la comuna. La coordinación permitió enfrentar el sistema frontal sin reportar viviendas inundadas por desbordes de ríos.
La comuna de Linares vivió una intensa semana marcada por el paso de uno de los sistemas frontales más significativos del invierno, fenómeno que afectó a gran parte de la zona centro-sur del país con fuertes precipitaciones, viento y un aumento sostenido del caudal de ríos y esteros. Ante este escenario, las autoridades comunales y regionales mantuvieron un despliegue permanente para responder a las distintas contingencias que dejó el temporal.
Como medida preventiva, el municipio activó el Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID), instancia en la que participaron los organismos de emergencia para coordinar la respuesta comunal, revisar protocolos y monitorear los puntos considerados de mayor riesgo. Esta labor se desarrolló en conjunto con el trabajo impulsado por el COGRID Regional y los equipos de SENAPRED, que mantuvieron vigilancia permanente sobre la evolución del sistema frontal en la Región del Maule.
Durante los días más intensos de lluvia, los equipos municipales atendieron más de 15 puntos con anegamientos en distintos sectores de Linares. Entre los lugares intervenidos estuvieron la Población Don Carlos y Nuevo Amanecer, donde se desplegaron cuadrillas de Seguridad Pública, personal municipal, motobombas y maquinaria para facilitar el escurrimiento de las aguas lluvias. Asimismo, se registraron remociones de tierra en los sectores precordilleranos de Pejerrey y Los Guayes, lo que obligó a mantener un monitoreo constante de las condiciones del terreno.
El seguimiento también se concentró en la infraestructura crítica de la comuna. Los pasos bajo nivel de Rengo y Avenida Presidente Ibáñez permanecieron habilitados para el tránsito, mientras que los inconvenientes registrados durante las primeras horas en algunos semáforos fueron solucionados oportunamente. Paralelamente, se mantuvo vigilancia sobre el comportamiento de los ríos Achibueno, Ancoa y posteriormente del Loncomilla, debido al aumento de sus caudales producto de las precipitaciones.
En uno de los balances entregados durante la emergencia, el alcalde Mario Meza informó que en Linares habían caído más de 150 milímetros de lluvia, precisando que, pese a la intensidad del sistema frontal, no se registraban viviendas inundadas ni desbordes del río Achibueno, aunque los equipos municipales continuaban desplegados para atender los distintos anegamientos urbanos y responder con rapidez ante nuevas contingencias.
En los últimos días del evento meteorológico, las autoridades regionales mantuvieron la vigilancia debido a nuevas precipitaciones y al incremento del caudal del río Loncomilla, situación que derivó en una Alerta Amarilla para Linares y comunas vecinas. El balance general dejó en evidencia la importancia de la coordinación entre municipios, organismos de emergencia y servicios públicos para enfrentar un fenómeno climático que mantuvo bajo alerta a gran parte de la Región del Maule.